Por qué Mi dieta no funciona | Centrum Psicólogos

Mañana empiezo la dieta… ¿Por qué no funciona?

17-09-2018
Francesca Roman

Mañana empiezo la dieta

Lunes 7.30 h

Comienzo la dieta. Ahora sí. Esta vez no me la salto. Voy a seguirla a rajatabla. Se acabaron las excusas. Me voy al gimnasio. Todos los días una hora mínimo de entrenamiento 

Se acabaron los bombones si me los ofrecen, las cervecitas del finde, los bollos, las patatas fritas, el chocolate.  Desde hoy sólo comida sana. Prohibido cualquier carbohidrato. Esta vez sí o sí. 

Miércoles 20.30 h

Mañana empiezo la dieta otra vez. Acabo de levantarme del sofá. Llegué cansada del trabajo y desanimada. Tuve un mal día. De camino paré en el súper y me dije «Para el día horrible que has tenido… ¿Por qué no te das un gusto?» Compré una bolsa de bollos y chocolate. Me puse una serie y me tiré en el sofá. Según iba comiendo me iba sintiendo mejor. Dejé de pensar… Devoré todo y cuando me di cuenta ya no quedaba nada. Luego llegó la voz en mi cabeza «Eres un desastre. Nunca haces nada bien. Eres un fracaso…» Me sentí fatal.

Mañana empiezo la dieta de nuevo y esta vez no me la salto 

El ciclo atracón-restricción

Se le atribuye a Einstein (no sabemos si él lo dijo) la frase «la esencia de la locura es pensar que haciendo lo mismo el resultado va a ser diferente» ¿Cuántas veces te has visto repitiendo esa decisión de comenzar una dieta el lunes para luego dejarla el miércoles? ¿Por qué haciendo lo mismo el resultado en esta ocasión tendría hoy que ser diferente? ¿Por qué si no has cambiado nada tendría que funcionar esta vez?

Efectivamente si nada cambia es casi seguro que el resultado sea el mismo. 

La mayoría de las dietas que comenzamos radicalmente «A partir de mañana se acabó…» están condenadas al fracaso porque están basadas en la restricción severa de todo lo que hasta ahora consumíamos sin límites.

Las dietas basadas en el control férreo y la restricción drástica son muy difíciles de mantener. La gran mayoría de ellas están condenadas al fracaso. Esto es especialmente significativo en las personas que tienen un problema de alimentación.  En estos casos hay una mayor probabilidad de que estemos saltando de un polo a otro:  del hipercontrol al descontrol y sufriendo todas las consecuencias que tienen a nivel psicológico y somático.

El trauma de dietas

Seguramente conoces a  personas llevan toda la vida a dieta. Quizá seas tú una de ellas. En muchos casos son los padres los que, en la infancia, nos llevaron al médico, al endocrino o al nutricionista para «poner al niño o a la niña a dieta».

En estos casos podemos acabar sufriendo el Trauma de Dietas. Cuando vivimos la dieta como algo traumático es porque lo asociamos a niveles elevados de tristeza, restricción, ansiedad, frustración, limitaciones, fracaso e indefensión.

Superar este trauma y poder asociar dieta a un significado menos negativo es fundamental porque sólo así podremos interiorizar patrones de alimentación más saludables sin el significado emocional negativo asociado.

El trastorno por atracón y las dietas

Detrás de muchos fracasos de dietas y de la permanencia en la polaridad hipercontrol-descontrol existe un problema de alimentación: el Trastorno por Atracón

Como todo Trastorno de Alimentación el atracón es sólo una manifestación de un conflicto emocional. Quienes lo sufren  llevan probablemente repitiendo esta conducta (el atracón) durante muchos años, porque también llevan muchos años acarreando traumas, conflictos emocionales, estados de ánimo depresivos, sensación de vacío, vergüenza…

El atracón es sólo la punta de un iceberg. En el Trastorno por por Atracón existe una alimentación emocional y la comida ha dejado de ser la fuente de energía para movernos y vivir, convirtiéndose  en una herramienta de gestión emocional.

Cuando tenemos un Trastorno por Atracón es prácticamente imposible que una dieta funcione ya que la comida se ha convertido en aquello con lo que calmamos cualquier malestar, aquello con lo que tapamos tristezas y gestionamos nuestra rabia. Necesitamos la comida para manejar nuestros estados de ánimo, expresar nuestras emociones y llenar nuestro vacío. ¿Cómo en estas circunstancias podríamos seguir una dieta?

Nadie podríamos hacerlo…

Mañana empiezo terapia

¿Cuántos lunes te has levantado empezando una dieta que has abandonado a los pocos días? ¿Cuántas dietas has hecho que no te han servido? ¿Cuántas veces tu cuerpo ha sufrido el efecto yo-yo? ¿Cuántos atracones te has dado y no querías más?

Creemos que una opción más eficaz es que  para lo mismo puedas hacer algo diferente. Cuando estás en esa dinámica es necesario abordar los conflictos emocionales que no te permiten seguir una dieta y te boicotean el resultado.

En CENTRUM somos psicólogos especializados en Alimentación. Trabajamos en colaboración con una Nutricionista Experta en Trastornos de Alimentación. Pide una primera cita gratuita sin compromiso.