Duelo: Pérdida de un Ser Querido

¿Qué es el Duelo?

La palabra duelo deriva del latín dolus (=dolor) y significa la respuesta con dolor y sufrimiento a una pérdida significativa imposible de recuperar.  

Esta respuesta dolorosa es algo normal. Lo antinatural sería la negación del dolor o una ausencia de respuesta. 

Aunque existen reacciones comunes a todas las personas, cada uno de nosotros va a vivir el duelo de manera diferente en función de muchos factores: nuestra propia biografía, nuestra estructura física, la relación que teníamos con la persona (o con aquello) que hemos perdido…

El duelo como experiencia vital nos va a afectar de una manera multidimensional: a nivel emocional, psicológica, somático, espiritual y social. 

Tipos de Duelo

Aunque casi siempre identificamos duelo con la pérdida de alguien a quien queremos por fallecimiento existen otra serie de pérdidas significativas a lo largo de nuestra vida que nos enfrentan a la elaboración de un duelo. 

Por tanto podríamos establecer la siguiente tipología en función de la naturaleza de la pérdida: 

  • Duelo por fallecimiento. Está relacionado con la pérdida de una persona importante para nosotros por muerte. 
  • Duelo vincular. La pérdida no está producida por fallecimiento sino por una ruptura del vínculo (de pareja, familiar, amistoso)  que teníamos con esa persona. 
  • Duelo por pérdidas materiales. Por ejemplo, pérdida de un empleo, cambio de vivienda, traslado de una ciudad a otra…
  • Duelo por pérdidas vitales. Asociado a cierre de una etapa vital. Se producen en la menopausia, jubilación, nido vacío.

¿Cuánto dura un Duelo?

No existe un tiempo exacto de duración para el proceso, ya que depende de muchos factores, por ejemplo, de las características individuales de cada persona, de cómo se ha producido la pérdida, etc. pero generalmente oscila entre los 3 meses y los 3 años.

Fases del Duelo a un ser querido

Durante el tiempo de elaboración del proceso de duelo se producen diferentes fases muy diferenciadas:

  • Fase de Negación. Es el momento en el que acabamos de recibir la noticia. Somos incapaces para comprender lo que ha sucedido y responder a ello de forma adecuada. Tan sólo somos podemos hacer ciertas cosas de forma casi automática. A veces incluso aunque llevemos a cabo actividades necesarias y cotidianas no recordamos haberlas hecho. Podemos llegar a sentir ansiedad y angustia profundas.
  • Fase de Ira. Pasada la fase de negación comenzamos a tomar conciencia de la pérdida y con ella el enfado (hacia el difunto, hacia los profesionales de la medicina, los familiares, Dios…) Surgen preguntas del tipo ¿Por qué me ha pasado esto a mí? Es una fase en la que recuperamos a través de la ira fuerza para seguir avanzando.
  • Fase de Tristeza. Generalmente aparece a las pocas semanas de la pérdida y pude prolongarse incluso a lo largo de todo un año.En esta fase nos sentimos irritables e inquietos en ocasiones y en otras apáticos e indiferentes. Nada parece valer la pena y el día a día se percibe como un esfuerzo sin placer. Con frecuencia sentimos culpa. Otros síntomas que en estos momentos pueden aparecer suelen ser la falta de apetito, pérdida de peso y trastorno del sueño, aunque poco a poco van desapareciendo gradualmente.
  • Fase de Aceptación. Según vamos aceptando lo evidente, asimilándolo y asumiendo completamente la pérdida como algo irremediable, comenzamos a reorganizar nuestra vida y podemos hablar del ser querido o del objeto que hemos perdido sin que ello conlleve una reacción emocional excesiva.Comenzamos a ser conscientes de que refugiarse en el pasado carece de sentido y de que la vida debe proseguir aunque sea necesario dotarla de un nuevo sentido.

En realidad, casi todas las personas cuando sufrimos un duelo somos capaces de recuperarnos a lo largo del primer año. Sin embargo, en algunas ocasiones las emociones son desbordantes y puede resultar complicado procesarlas adecuadamente por lo que el duelo se alarga o se complica, llegando a convertirse en un duelo patológico.

¿Cómo es nuestro Tratamiento para el Duelo?

Nuestro Tratamiento para el duelo contempla un cuidado integral para facilitar el proceso de elaboración del duelo y reducir tanto como sea posible el tiempo de duración.

Utilizando las últimas técnicas en psicoterapia, focalizamos la terapia en:

  • Establecimiento y/o recuperación de pautas de vida saludable que faciliten el proceso de duelo
  • Afrontamiento de la pérdida
  • Manejo de las emociones (culpa, ira y tristeza) asociadas al duelo
  • Reestructuración cognitiva de esquemas disfuncionales que dificulten el duelo