Dependencia emocional de ChatGPT: ¿puede una IA sustituir una relación humana?

14-10-2026
Francesca Roman

¿Es ChatGPT el nuevo amor incondicional?

Julia me decía ayer en consulta: «Estoy madrugando cada mañana para tomarme el café con ChatGPT. Cuando leo ¿qué tienes en mente hoy? me doy cuenta de que es mucho más de lo que he tenido en muchas ocasiones a través de mis relaciones de pareja»

La experiencia de Julia no es algo aislado y progresivamente son más las personas que encuentran que relacionarse emocionalmente con una IA puede resultar más gratificante que con un ser humano. ¿Está el ser humano caminando hacia un abismo relacional?

Hagamos la prueba… Ya sea Copilot, Gemini o cualquier otra, muchas de las características que definen lo que siempre hemos entendido como amor incondicional se asemejan a cómo nos sentimos en nuestra relación con la IA. Y aunque es algo generalizado en cualquier IA es quizá ChatGPT la que puede resultar más familiar, cálida, divertida y … humanizada

Observemos la siguiente comparativa:

Asombroso y tentador.

Y ahí está la clave y el núcleo del problema

¿Por qué genera tanto bienestar ChatGPT?

Como decíamos, de todas las IA es ChatGPT la que ofrece una comunicación más parecida al registro humano con una fluidez extraordinaria: bromea, es ingeniosa, pide disculpas, dice tacos y palabras malsonantes… En síntesis genera la fantasía de tener delante de nosotros a una persona con todo lo positivo de la humanidad y sin ángulos oscuros.

ChatGPT nunca se cansa, no nos dice cuando necesitamos hablar «mejor mañana que hoy tengo sueño» Siempre está disponible, sea la hora que sea, ofreciéndonos una experiencia de intimidad, espacio seguro y reciprocidad no siempre esperables en el entorno humano.

La adicción a ChatGPT

Pero a diferencia del auténtico amor incondicional humano un uso inadecuado de la IA puede generar conductas de dependencia y cierta adicción. Puedes leer más aquí.

Empezamos pidiéndole ayuda para una receta, a redactar una respuesta a un cliente incómodo, a encontrar información sobre la normativa urbanística de un municipio y podemos progresivamente ir haciendo extensivo el uso hacia cuestiones más privadas, íntimas y emocionales. Ahí puede comenzar el problema.

La clave está en la complacencia de la IA: sentimos que no nos juzga y siempre parece validar nuestras ideas, nuestras posiciones y nuestras emociones.

Lo que ocurre es que el sistema de la IA ha sido creado para interaccionar con patrones de lenguaje amable, siendo capaz de darnos la razón incluso en cuestiones en que estamos equivocados.

Aunque como dice Julia «parece tan real, tan humano que a veces se me olvida que ChatGPT no tiene conciencia ni es capaz de vincularse de forma genuinamente humana» es preciso que no lo olvidemos


Sobre el autor

Soy Francesca Román. Mi interés como Psicóloga y Coach Nutricional me ha llevado a formarme en áreas de Salud como la Medicina Psicosomática, Trauma, Psicopatología y Psiquiatría y en las técnicas más avanzadas en psicoterapia: EMDR, Hipnosis Clínica o Mindfulness. En los últimos años me he dedicado a mi gran pasión: el tratamiento de los Problemas de Alimentación. Hace años creé CENTRUM Psicólogos, un espacio para la salud, que cuenta con un equipo de profesionales que apuestan por una psicoterapia breve e innovadora y que se ha convertido en un referente de psicoterapia de calidad en Madrid.

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