Trastorno Explosivo Intermitente

El trastorno explosivo intermitente es un problema relacionado con el control de los impulsos, en el que la persona que lo sufre tiene dificultad para manejar adecuadamente y controlar la agresividad. 

Características del trastorno explosivo intermitente

Entendemos que una persona tiene un trastorno explosivo intermitente cuando:

  • Sufre o ha sufrido varios episodios de dificultad de control de la agresividad que acaban teniendo consecuencias negativas, de carácter violento.
  • La respuesta agresiva es desproporcionada al hecho que la motivó.
  • La crisis de agresividad aparece en unos minutos y luego remite rápida y espontáneamente. 
  • Entre los episodios explosivos suele haber una conducta normal , aunque los incidentes violentos hacen que quienes sufren este problema tengan con frecuencia  problemas conyugales y/o laborales relacionados con la violencia y conflictos con la ley.
  • Al episodio de agresividad le sigue una sensación de arrepentimiento y culpa. 
  • Es más frecuente entre hombres que entre mujeres.

El diagnóstico del trastorno explosivo intermitente debe hacerse tras un cuidadoso estudio de la historia personal de quien lo padece, retrotrayéndose a la infancia e identificando los episodios de pérdida de control asociados a explosiones de agresividad.

Ante la duda, es importante descartar que nos encontremos ante otros conflictos que ocasionalmente pueden tener también reacciones violentas, por lo que es importante acudir a profesionales especializados en el diagnóstico y tratamiento de problemas del control de los impulsos.

Causas del trastorno explosivo intermitente

Al parecer, la aparición del trastorno explosivo intermitente está relacionado con alteraciones fisiológicas en el cerebro, más concretamente con déficit de serotonina, un neurotrasmisor que facilita el estado de ánimo estable y que es «responsable» que nos sintamos de buen humor y que tengamos un mayor nivel de contención de conductas impulsivas.

Hay un serie de factores que predisponen también a sufrir el trastorno explosivo intermitente:

  • Traumatismos en el parto
  • Traumatismos craneales
  • Encefalitis
  • Hiperactividad

Sin embargo, parece ser que el ambiente en el que crecemos es determinante para este problema. Así, ser hijo de padres con dependencia del alcohol, crecer en un ambiente familiar o social donde se mitifica la violencia, ser víctima infantil de malos tratos o haber tenido unos padres agresivos son factores que facilitan la aparición del trastorno explosivo intermitente.

¿Cómo es nuestro tratamiento para el Trastorno Explosivo Intermitente?

La combinación de psicoterapia y ciertos fármacos es muy efectiva a la hora de tratar este problema.

En CENTRUM Psicólogos comenzamos llevando a cabo un proceso de evaluación muy completo para determinar dónde puede estar el origen de esta dificultad de control.

En el proceso de intervención terapéutica utilizamos las técnicas más innovadoras para lograr manejar el control de los impulsos: EMDR, Mindfulness, Hipnosis clínica, etc. con el objetivo de abordar íntegramente el problema.