Francesca Román, directora de Centrum Psicólogos, analiza en esRadio el impacto de las redes sociales en la imagen corporal

01-09-2026
Centrum

¿Cómo influyen las redes sociales en la percepción que tenemos de nuestro cuerpo? ¿Qué papel juega la comparación corporal en el desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria? Estas fueron algunas de las cuestiones que abordó Francesca Román, psicóloga y directora de Centrum Psicólogos, durante la entrevista en el programa En casa de Herrero, de esRadio.

La conversación con la periodista Esmeralda Ruiz, que puedes escuchar aquí, puso el foco en una realidad cada vez más presente, especialmente entre adolescentes y jóvenes: la presión por alcanzar determinados cánones de belleza y la manera en que las redes sociales pueden potenciar la comparación constante con cuerpos que, en muchas ocasiones, están lejos de representar la realidad.

“El sufrimiento que hay detrás de la exigencia”

Como psicóloga especializada en trastornos de la conducta alimentaria (TCA), Francesca Román conoce de primera mano el impacto que esta presión puede tener en la salud mental.

Durante la entrevista destacó especialmente el sufrimiento que existe detrás de la exigencia, una exigencia que históricamente ha recaído de manera muy intensa sobre las mujeres (aunque no únicamente) y que establece una relación entre el aspecto físico y la propia valía personal.

Durante años se ha transmitido la idea de que existe un determinado cuerpo que debemos alcanzar para sentirnos atractivos, válidos o incluso saludables. Sin embargo, la delgadez extrema no es sinónimo de salud, y perseguir un determinado ideal corporal puede acabar generando una relación problemática con la alimentación y con el propio cuerpo.

¿Cuándo deja de ser autocuidado y se convierte en un problema?

Otra de las cuestiones abordadas durante esta entrevista fue cómo detectar cuándo determinadas conductas relacionadas con la alimentación o el ejercicio pueden estar empezando a convertirse en un problema.

“Cuidar la alimentación, hacer ejercicio o preocuparse por nuestra salud no son comportamientos negativos en sí mismos. El problema aparece cuando estas conductas se radicalizan y comienzan a ocupar cada vez más espacio mental.”

Por ejemplo, puede ser una señal de alerta:

  • Realizar ejercicio físico de manera excesiva o compulsiva.
  • Restringir determinados alimentos de forma cada vez más estricta.
  • Demonizar grupos de alimentos, como los carbohidratos.
  • Sentir demasiada culpa después de comer determinados alimentos.
  • Pensar constantemente en el cuerpo, el peso o la alimentación.
  • Necesitar controlar continuamente lo que se come o cuánto ejercicio se realiza.
  • Sentir que la propia valía depende de la apariencia física.

Como explicó Francesca durante la entrevista, cuando empieza a existir “mucho ruido” en nuestra cabeza relacionado con el cuerpo y la alimentación, podemos estar ante una señal de que algo no está funcionando bien.

Adolescentes y redes sociales: el riesgo de la comparación

Otro de los puntos centrales de la conversación fue el impacto que las redes sociales pueden tener durante la adolescencia.

Instagram, TikTok y otras redes sociales exponen diariamente a menores a imágenes de cuerpos que pueden parecer perfectos o inalcanzables. El problema no es únicamente que vean esas imágenes, sino la comparación que pueden establecer entre esos cuerpos y el suyo propio.

[Lee aquí nuestro artículo sobre «La trampa de la comparación en redes sociales«]

Durante la entrevista, Francesca Román recordó que el cerebro adolescente todavía está en proceso de desarrollo y que, especialmente durante las primeras etapas de la adolescencia, la capacidad para analizar críticamente aquello que se consume en redes sociales todavía no está completamente desarrollada. Por eso, muchas personas jóvenes pueden no interpretar esas imágenes como una representación seleccionada, editada o determinada por algoritmos, sino como un modelo real que debería alcanzar.

Y ahí aparece uno de los principales riesgos: que la comparación termine en una sensación de insuficiencia.

“No soy suficientemente válida” o “mi cuerpo no es suficientemente válido” pueden convertirse en pensamientos que afectan directamente a la autoestima y a la relación con el propio cuerpo, o trastornos de la conducta alimentaria.

Cuando las redes sociales también sirven para cuestionar los cánones de belleza

La periodista puso sobre la mesa las declaraciones de la actriz Susana Baitua, quien ha hablado públicamente de la presión por estar delgada y de cómo puede llegar a sentirse culpable incluso por pensar que no está lo suficientemente delgada, a pesar de tener un cuerpo que socialmente encaja en ese ideal.

Un ejemplo que refleja hasta qué punto la exigencia estética puede interiorizarse y convertirse en una fuente de sufrimiento, incluso cuando aparentemente se cumplen los estándares que la sociedad considera deseables.

En la misma línea, durante la conversación se mencionó también a Georgina Rodríguez, quien recientemente ha cuestionado públicamente quién decide cuál es el cuerpo correcto y si realmente la felicidad puede asociarse a una determinada talla.

Para Francesca Román, este tipo de mensajes pueden tener un efecto positivo si contribuyen a romper con la idea de que existe un único cuerpo válido. Las redes sociales pueden ser también un canal para difundir mensajes de inclusión, normalizar la diversidad corporal y combatir la gordofobia. No se trata de negar los problemas que pueden generar las redes, sino de aprender a utilizarlas también como una herramienta para cuestionar los estereotipos.

Todos los cuerpos son válidos

Una de las ideas que Francesca Román quiso poner de manifiesto durante la entrevista es que hablar de un “cuerpo correcto” implica necesariamente establecer cuáles quedan fuera de ese supuesto estándar.

Y, en realidad, la mayoría de las personas no encajamos en los cánones de belleza que se muestran constantemente en redes sociales.

Por eso, es importante cambiar la pregunta: en lugar de preguntarnos si nuestro cuerpo cumple con un determinado ideal, podemos empezar a preguntarnos qué relación tenemos con nuestro cuerpo, cómo nos sentimos en él y hasta qué punto nuestra apariencia está condicionando nuestra autoestima y nuestro bienestar.

La salud mental no debería depender de una talla.

La importancia de detectar las señales de alerta

La conversación de En casa de Herrero vuelve a poner sobre la mesa la importancia de hablar de los trastornos de la conducta alimentaria desde la prevención y la educación.

Detectar determinadas señales a tiempo puede facilitar que una persona reciba ayuda antes de que determinadas conductas se consoliden y afecten de manera significativa a su vida cotidiana.

En Centrum Psicólogos trabajamos con personas que experimentan dificultades relacionadas con la alimentación, la imagen corporal, la autoestima y la gestión emocional, ofreciendo un abordaje psicológico adaptado a las necesidades de cada persona.

Si sientes que la alimentación, el ejercicio o la preocupación por tu cuerpo están ocupando demasiado espacio en tu vida, pedir ayuda profesional no significa que estés exagerando: puede ser el primer paso para recuperar una relación más saludable contigo mismo y con tu cuerpo.

Escucha aquí el programa completo

https://esradio.libertaddigital.com/en-casa-de-herrero/las-noticias-de-herrero/2026-08-06/georgina-susana-abaitua-y-el-regreso-de-la-hiperdelgadez-7446212

Desde Centrum Psicólogos queremos agradecer a Esmeralda Ruiz y al equipo de En casa de Herrero la oportunidad de participar en este debate y contribuir a visibilizar la importancia de cuidar nuestra salud mental y cuestionar los cánones de belleza que recibimos constantemente a través de las redes sociales.

Porque, como recordó Francesca Román durante la entrevista, todos los cuerpos son válidos.

Si crees que necesitas ayuda a la hora de tener una relación más sana con tu imagen corporal, con las redes sociales o sientes que tienes algún problema del comportamiento alimentario, no dudes en contactar con Centrum Psicólogos. Ofrecemos terapia presencial en el centro de Madrid y también online con psicólogos colegiados con amplia experiencia.