Apego en la pareja - Tipos de Apego

Tipos de apego y dinámicas de pareja

23-04-2019
Francesca Roman

¿Qué es el apego?

El sistema de apego es una de las tendencias de acción innata de los seres humanos. Su función es el acercamiento. Mediante la activación del sistema de apego nos vinculamos, nos relacionamos, amamos, nos acercamos a los otros física y emocionalmente.

Si no trajéramos «incorporado» desde el nacimiento el sistema de apego y nos aisláramos, sería muy difícil la supervivencia. Funciones tan elementales como el acercamiento del bebé a la madre y su alimentación están reguladas por el sistema de apego.

Tipos de apego

Si bien todos los seres humanos tenemos el sistema de apego incorporado desde nuestro nacimiento, a lo largo de los primeros años de vida vamos a desarrollar diferentes tipos de apego emocional en función de la relación que se establezca con nuestros padres o cuidadores.

El modelo de apego que adquiramos durante la crianza será algo así como las «Instrucciones de Amar y Relacionarse» que utilizaremos posteriormente en nuestras relaciones significativas y de pareja.

Tipos de Apego

Apego Seguro

Se produce cuando los padres son capaces de sintonizar emocionalmente con el niño.

En este escenario, los padres o cuidadores (figuras de apego) pueden captar las necesidades del pequeño, satisfacerlas de manera saludable y de esta manera ayudarle a regularse emocionalmente.

Un niño con APEGO SEGURO podrá desarrollar fácilmente una autoestima positiva, altos niveles de confianza en sí mismo y seguridad interna.

En sus relaciones adultas las personas con APEGO SEGURO serán capaces de establecer compromisos sólidos. No evitan el acercamiento ni la intimidad y afrontan las rupturas y separaciones de una forma natural.

Apego Evitativo

En algunos casos los padres o cuidadores no son capaces de transmitir el amor de una forma explícita y sus gestos hacia el niño son fríos y rígidos. El niño los percibe como rechazo e interioriza un sentimiento de desamor y falta de empatía.  

En estos casos, el pequeño puede desarrollar una estrategia de aislamiento emocional basada en la noción de que «acercarse y amar puede resultar peligroso». El niño va poco a poco desactivando el sistema de apego y acercamiento y adquiriendo cierta frialdad emocional.

En sus relaciones adultas las personas con APEGO EVITATIVO van a mostrar una mayor dificultad para comprometerse y vivir en pareja ya que evitan la intimidad. Se muestran ante los otros como personas independientes y seguras, aunque en muchas ocasiones esto no se ajuste a la realidad de su mundo interno.

Apego Ansioso-Ambivalente

¿Qué ocurre cuando los padres mantienen pautas de crianza imprevisibles y cambiantes? Ante un mismo estímulo, el niño experimenta reacciones diferentes de sus padres. Esto confunde al pequeño, que percibe su entorno como algo difícil de comprender y predecir, generándole inseguridad.

El niño no logra aprender qué es adecuado y qué no, qué ha de hacer para que sus necesidades sean atendidas, cuándo sus cuidadores están disponibles y cuándo no, dado que la respuesta de sus padres es diferente en situaciones similares.

Como estrategia para lidiar con esta falta de control de su entorno, el niño puede volverse hipervigilante de su figura de apego (mamá, papá o cuidador), intentando mantener en todo momento contacto con ésta.

La consecuencia es una forma de relacionarse y vincularse poco relajada para el pequeño que puede llegar a tener incluso sensaciones de abandono, desatención y soledad.

Cuando llegan a la edad adulta, las personas con un tipo de APEGO ANSIOSO- AMBIVALENTE experimentan un miedo excesivo a ser abandonadas. Esto les lleva muy frecuentemente a conductas de control de su pareja, celos patológicos o incluso a sufrir dependencia emocional.

Apego y Pareja

A lo largo de nuestra vida vamos a echar mano de las «Instrucciones de Amar y Relacionarse » que hayamos interiorizado para vincularnos con los otros, enamorarnos y emparejarnos. Es decir, la elección y dinámica de nuestras relaciones de pareja va a estar condicionada por nuestro estilo de apego.

En una pareja se va a producir la confluencia del estilo de apego de cada uno de los miembros. ¿Cuál va a ser entonces la dinámica de pareja según la combinación de estos dos tipos de apego?

Veamos a continuación el funcionamiento de las parejas según las diferentes opciones

SEGURO-SEGURO

Cuando los dos miembros de la pareja tiene APEGO SEGURO, nos encontramos ante relaciones potencialmente menos conflictivas, con unos mayores niveles de confianza mutua, compromiso y cercanía pero sin atisbos de dependencia.

En las ocasiones en que han de enfrentarse a un conflicto, las parejas con APEGO SEGURO-SEGURO, van a resolverlo de manera más constructiva que en otras combinaciones debido, entre otros factores, a que suelen tener mejores niveles de comunicación y al bajo temor de sus miembros a ser rechazados o abandonados.

INSEGURO-INSEGURO

Ya habíamos visto que el APEGO INSEGURO presenta dos variantes: evitativo y ansioso-ambivalente. En función de las diferentes combinaciones posibles nos vamos a encontrar con relaciones potencialmente más conflictivas y menos satisfactorias.

Evitativo-Ansioso Ambivalente

Ésta es la conexión más negativa porque suele generar altibajos emocionales de una manera repetida.

La persona con apego evitativo con su dificultad para el compromiso y su distancia emocional, dispara en la persona ansiosa-ambivalente sensaciones de abandono e inseguridad.

Las estrategias de control y las demandas de una mayor vinculación de la persona ansiosa-ambivelente van a provocar en el evitativo rechazo e insatisfacción.

Evitativo-Evitativo

Son relaciones frías y con distancia emocional. No se demanda mucho en ellas. Se comparte limitadamente espacio, tiempo e intimidad.

La confianza está también muy restringida. Tienen pánico a ser controlados.

Los conflictos, cuando se presentan, son manejados de una manera poco constructiva y en ocasiones con conductas pasivo-agresivas.

Ansioso Ambivalente – Ansioso Ambivalente

Son relaciones muy fusionales, con un alto grado de dependencia. Ante la ausencia de uno de los miembros, por ejemplo, el otro suele experimentar angustia.

Ambos miembros tienen poca confianza, por lo que frecuentemente desarrollan estrategias de vigilancia y control del otro.

Los conflictos son frecuentes al igual que las demandas de atención y los reclamos de un miembro a otro.

SEGURO-INSEGURO

La dinámica de la relación y la satisfacción de la pareja va a estar condicionada a la capacidad moduladora que tenga el miembro con apego seguro sobre los rasgos inseguros de la otra persona.

Terapia de Apego

El modelo de apego interiorizado en nuestra infancia puede ser en algunas ocasiones, como vemos, una fuente de sufrimiento cuando en la edad adulta nos relacionamos, vinculamos y enamoramos.

Celos, dependencia emocional, filofobia, pensamiento obsesivo son, entre otros, algunos de los conflictos que nos genera un apego inseguro.

En ocasiones es necesario acudir a un buen psicólogo, especializado en problemas de apego, para tratar todos estos conflictos que tienen como base lo que conocemos como trauma de apego.

En CENTRUM Psicólogos trabajamos con técnicas combinadas (EMDR, Mindfulness, Terapia Cognitivo Conductual, Terapia de Pareja…) los problemas relacionados con el apego inseguro.

En la Terapia de Apego trabajamos para reestructurar los modelos cognitivos y emocionales que subyacen al problema, con el fin de facilitar una correcta gestión y regulación emocional. De esta manera el nivel de malestar interno disminuye y repercute en una manera más saludable de vincularse y unas relaciones de pareja más satisfactorias.