vigorexia

Vigorexia o la obsesión por el ejercicio físico

13-03-2017
Francesca Roman

Se acerca el buen tiempo y con él la pasión por la «puesta a punto del cuerpo». En breve la ropa de verano, la playa y el calor nos obliga a mostrar nuestro cuerpo tal cual. Es en este momento cuando, con frecuencia,  nos embarcamos en dietas tan milagrosas como peligrosas y a incrementar el ejercicio físico diario.

Realizar deporte de forma regular y moderada es beneficioso para nuestro estado de ánimo y  nuestra salud en general. Sin embargo, algunas personas superan este límite saludable y llegan a obsesionarse por su cuerpo, necesitando verse muy musculados. Para lograr esto, dedican gran parte de su tiempo a realizar ejercicios con el fin de aumentar la masa muscular. Esta obsesión enfermiza se denomina Vigorexia. 

Síntomas de la vigorexia

¿Qué es la vigorexia? Se trata un problema psicológico que consiste en  una obsesión excesiva por la imagen corporal. No hay que confundir con el deseo razonable por sentirse mejor físicamente o por mejorar la figura. Las personas con vigorexia están obsesionadas por lograr un cuerpo musculado y dirigen toda su atención, energía y tiempo en lograrlo.   

Aunque puede afectar por igual a ambos géneros, es más frecuente entre hombres de mediana edad (entre 30 y 50 años)

SI TENEMOS VIGOREXIA…

  • Nos disgusta nuestro cuerpo actual  y estamos preocupados de forma obsesiva por tener un cuerpo musculoso y atlético.
  • Entrenamos durante muchas horas para conseguir el cuerpo deseado.
  • Seguimos dietas proteínicas muy estrictas.
  • Consumimos esteroides anabólicos que puedan ayudarnos a obtener un mejor rendimiento en la actividad física a pesar de que sepamos que son negativos para nuestra salud.
  • La obsesión por el deporte hace que abandonemos otro tipo de ocio especialmente si ello nos impide realizar nuestros entrenamientos intensivos.
  • Siempre estamos pensando en cómo mejorar nuestra actividad deportiva de manera obsesiva. 

Causas de la vigorexia

La presión social y cultural sobre la imagen corporal ha favorecido el aumento de este problema pero no es la causa única de su aparición.

Es importante tener en cuenta que las personas que sufren vigorexia hacen al identificación siguiente: musculación = fortaleza y vigor como algo opuesto a debilidad. Es decir, necesitan a través de un cuerpo musculado transmitir una imagen de potencia, robustez y energía.

En la mayoría de los casos,  personas que tienen vigorexia tienen asociados problemas de autoestimarasgos introvertidos y timidez y mantienen la «fantasía» de que un cuerpo musculado es o será la solución a estos problemas o bien que va a facilitarles las relaciones sociales en las que no son muy hábiles.

Consecuencias negativas de la vigorexia

FÍSICAS:

  • Lesiones óseas o musculares producto de la sobrecarga física en los entrenamientos
  • Daños hepáticos o renales por el uso de anabolizantes de manera prolongada y descontrolada.
  • Problemas de esterilidad asociados al consumo masivo de esteroides.

PSICOLÓGICAS: 

  • Aislamiento social producto de la restricción de la actividad de ocio al entrenamiento
  • Problemas académicos y laborales debido a la falta de concentración en estas áreas
  • Síntomas depresivos y ansiosos consecuencia de el pensamiento obsesivo.

 Vigorexia: Cómo salir de la obsesión por el deporte

La vigorexia es un problema que requiere tratamiento psicológico y en ocasiones psiquiátrico pero que puede superarse. Tratado de una forma adecuada tiene un buen pronóstico.

Un abordaje psicológico eficaz tiene que contemplar tanto los conflictos de fondo que han generado el problema y como los factores que lo mantienen. ¿De qué forma?

  • Mejorando al autoestima.
  • Alcanzando una imagen corporal saludable.
  • Trabajando para aprender técnicas en habilidades sociales que mejoren las relaciones con los otros.
  • Llevando a cabo psicoeducación en materia biológica y psicológica relativa al problema.
  • Aprendiendo a manejar adecuadamente el pensamiento obsesivo.
  • Mejorando el estado de ánimo.

¿Te identificas con este problema? En CENTRUM Psicólogos podemos ayudarte a salir de la vigorexia, relacionarte sanamente con tu cuerpo y alcanzar mayor bienestar emocional. Nuestra 1ª consulta es gratuita. Contáctanos.


Sobre el autor

Soy Francesca Román. Mi interés como Psicóloga y Coach Nutricional me ha llevado a formarme en áreas de Salud como la Medicina Psicosomática, Trauma, Psicopatología y Psiquiatría y en las técnicas más avanzadas en psicoterapia: EMDR, Hipnosis Clínica o Mindfulness. En los últimos años me he dedicado a mi gran pasión: el tratamiento de los Problemas de Alimentación. Hace años creé CENTRUM Psicólogos, un espacio para la salud, que cuenta con un equipo de profesionales que apuestan por una psicoterapia breve e innovadora y que se ha convertido en un referente de psicoterapia de calidad en Madrid.