Cómo desengancharse de la tecnología

11-06-2019
Francesca Roman

Hablamos de ello en Men’s Health

Casi un 50% de nosotros mira su móvil nada más despertarse. La creciente dependencia de la tecnología comienza a lanzar datos alarmantes en términos de salud.

Las personas tenemos una capacidad limitada de atención. Si focalizamos un porcentaje elevado de nuestra atención en un dispositivo (móvil, tablet, ordenador…) se reduce considerablemente la posibilidad de estar atentos a lo que ocurre en nuestro entorno.

Poder apagar la pantalla para conectarte al presente es posible.

Cómo reducir el uso del móvil

Las nuevas tecnologías facilitan muchas tareas de nuestro día a día y nos permiten estar en contacto con otras personas. Sin embargo, un uso desmedido o inadecuado de las mismas puede llegar a ser problemático, generarnos estrés, ansiedad, insomnio y otros problemas de salud asociados.

MIENTRAS ENTRENAS

Utilizar dispositivos o aplicaciones en nuestro entrenamiento deportivo favorece una monitorización de nuestro ritmo cardíaco, calorías gastadas, logros alcanzados, etc.

Sin embargo, para algunas personas entrenar con un dispositivo puede llegar a ser muy obsesivo, hasta el punto de generar ansiedad o frustración si no logran las expectativas que tenían.

Prueba a entrenar utilizando la tecnología moderadamente o incluso alternando ejercicio con y sin ellas.

Si entrenas centrando la atención en tu cuerpo, en tu postura, en la activación de tus músculos, en el entorno, lograrás un entrenamiento más consciente y obtendrás beneficios psicológicos y físicos.

Un entrenamiento con atención plena y consciente no sólo ayuda a reducir lesiones, sino que te hará disfrutar más de tu entorno.

EN EL TRABAJO

Es obvio que el uso desmedido del móvil incide negativamente en la calidad de nuestro trabajo y en nuestro rendimiento. Pero además, hay ocasiones en las que nos comunicamos por mensajería o email con el compañero de la mesa de enfrente.

Reducir el uso del WhatsApp o del correo electrónico en las interacciones en el trabajo, cuando esto es posible, no sólo puede ser enriquecedor sino que nos activa a nivel físico y mental .

Levantarnos a compartir nuestras impresiones o nuestras dudas con un compañero puede ser más rápido, eficaz y gratificante. A veces las ideas surgen cuando nos ponemos en movimiento!

EN LAS RELACIONES PERSONALES Y SOCIALES

¿No crees que es más placentero tomarte un café una cerveza «real» con alguien real que hablar de ello a través de una pantalla? Las sonrisas presenciales siempre son mejores que los emoticonos.

Las interacciones virtuales pueden llegar a ser más cómodas para personas tímidas o con tendencia al aislamiento. También son útiles cuando la distancia no permite una relación presencial.

Sin embargo con la virtualidad nos perdemos la mirada, el contacto, la piel, y otras sensaciones únicas.

Recupera el contacto personal con tus amigos, disfruta de una buena conversación real con alguien, de una mirada de complicidad. Limita el tiempo de interacción virtual a favor del presencial.

Si te resulta complicado reducir el tiempo de uso del teléfono móvil , un psicólogo experto en adicciones puede ayudarte a desengancharte del móvil o a usarlo más saludablemente.