Estrés

¿Qué es el Estrés?

El estrés es una respuesta automática de nuestro organismo ante situaciones en las que sentimos que hay una demanda importante o un peligro. La respuesta de estrés provoca una activación fisiológica dirigida a cubrir la demanda y permitir que dispongamos de la energía necesaria para ello. Esta reacción es normal y no supone un problema.

Cuando hablamos de estrés siempre hacemos referencia a elementos externos ambientales que actúan como estresores y que suelen ser problemas laborales, conflictos familiares, cambios de residencia, etc. Estos estresores nos obligan a mantener la respuesta de estrés durante largos periodos de tiempo y de manera frecuente sufriendo las consecuencias negativas del estrés.

¿Cuáles son los síntomas del estrés?

Cuando los elementos estresores son intensos y prologados podemos acabar teniendo una sobrecarga de estrés con efectos fisiológicos, conductuales, emocionales y cognitivos. Estos son algunos de los síntomas o indicadores de una situación de estrés:

    • Fisiológicos: Mayor tensión muscular, aumento de presión sanguínea, mayor sudoración, molestias gástricas, jaquecas, temblores, tics, mareos,…
    • Conductuales: Aumento de la ingesta (incluso atracones), aumento del consumo de cafeína y de azúcar, tabaquismo, dificultad para dormir, pesadillas, problemas sexuales, reducción de aficiones…
    • Emocionales: Ansiedad, depresión, irritabilidad, reducción de la autoestima, hipocondría, agitación, cansancio…
    • Cognitivos: Dispersión, sensación de bloqueo, preocupación, deterioro de la memoria…

A largo plazo el desgaste producido por estos síntomas puede llegar a generar problemas serios de salud.

¿Cómo es nuestro tratamiento para el Estrés?

El primer paso para el tratamiento del Estrés es realizar un diagnóstico correcto. Para ello llevamos a cabo una evaluación y valoración de los síntomas físicos y psicológicos así como del entorno de la persona que nos lleven a determinar cuáles son los elementos estresores y la forma en que se han ido abordando valorando los recursos con los que se cuenta para afrontar el estrés.

Posteriormente iniciamos una intervención psicoterapéutica integral del estrés utilizando para ello técnicas muy variadas:

      • Psicoeducación para comprender el problema: su origen, su dinámica, los factores que han incidido en su génesis y que lo mantienen.
      • Reestructuración cognitiva y aprendizaje de habilidades de afrontamiento del estrés.
      • Hipnosis Clínica y EMDR para abordar los conflictos subyacentes y potenciar los recursos positivos con los que se cuenta.
      • Relajación para disminuir la activación fisiológica.
      • Programa de coaching para lograr pautas de alimentación y vida sana.

El objetivo final es conseguir una recuperación integral del organismo y no sólo superar el estrés sino lograr ser más resistentes al estrés.

Hipnosis para el Estrés

¿Cómo actúa la Hipnosis sobre el Estrés?

Una de las técnicas más eficaces para afrontar el estrés es la hipnosis clínica, al abordar el problema en múltiples niveles:

  • Por un lado, mediante la hipnosis podemos POTENCIAR LOS RECUEROS INTERNOS NATURALES que todos los seres humanos tenemos para combatir el estrés.
  • Cuando estamos en trance hipnótico podemos encontrar SOLUCIONES ALTERNATIVAS de las que no somos conscientes en estado no hipnótico.
  • La hipnosis clínica puede ayudarnos a IDENTIFICAR EL ORIGEN DEL ESTRÉS. Una vez logrado esto se simplifica el proceso de abordaje del estrés y el tratamiento es mucho más eficaz al ir directamente al origen del problema. Mediante la hipnosis clínica las personas podemos acceder a experiencias vitales de nuestro pasado que pueden estar olvidadas, semiolvidadas o reprimidas.  Una vez que accedemos a estos recuerdos seremos capaces de elaborarlos, procesar las emociones asociadas que han quedado grabadas de una forma poco funcional y modificar las  creencias negativas .

En CENTRUM Psicólogos hemos diseñado un Tratamiento para el Estrés, que incluye entre otras técnicas la Hipnosis Clínica combinada con la Auto-hipnosis, dotando así de continuidad la intervención terapéutica y aumentando la efectividad. Esto se traduce no sólo en una mayor integración e interiorización del aprendizaje adquirido sino que además se produce una reducción del tiempo del tratamiento.