Relajación

¿Qué es la Relajación?

La relajación es una de las técnicas más utilizadas en psicoterapia. Mediante la relajación conseguimos una reducción de la activación del organismo, logrando no sólo una sensación placentera, sino un mayor bienestar físico y psicológico.

Muchos de los problemas y de las enfermedades que sufrimos tienen su base en un exceso de activación. Utilizar, por tanto, técnicas de relajación dentro de la intervención terapéutica resulta de gran utilidad en muchos casos.

Al principio puede resultarnos complicado relajarnos, especialmente si nuestro nivel de activación es alto, pero la relajación en una técnica que se aprende con la práctica.

Durante la relajación pueden experimentarse una serie de sensaciones nuevas, absolutamente normales y sin ningún riesgo:

  • Ligereza en alguna parte o en todo el cuerpo, como si no pesara nada
  • Pesadez en una parte del cuerpo o en todo el cuerpo
  • Hormigueo en piernas o brazos
  • Sensación de inmovilidad y acorchamiento

¿Cómo ayuda la Relajación en el proceso terapéutico?

La relajación es útil en el proceso terapéutico cuando existe un elevado nivel de ansiedad o incluso como medida de prevención de la misma al bajar el nivel de activación general.

En las situaciones en que estamos ansiosos podemos utilizar métodos de relajación abreviados, mientras que para disminuir la activación general, podemos llevar a cabo una relajación más profunda.

Al utilizar la Relajación en psicoterapia evitamos que se repitan reacciones de activación y ansiedad previas, y evitamos la aparición de la ansiedad anticipatoria. Además genera una sensación de mayor autocontrol y autoeficacia mejorando los resultados.

En algunas ocasiones utilizar técnicas de relajación soluciona en gran parte el problema por el que se acude a terapia, pero lo más habitual es que sea una técnica de apoyo dentro de un proceso de intervención más amplio donde se usen otras técnicas psicoterapéuticas: técnicas cognitivo-conductuales, EMDR, Mindfulness, etc.